Una adolescente conversa con su madre, sentados en el sofá de un salón con luz de la mañana.

Terapia para adolescentes

La terapia para adolescentes ofrece un espacio para comprender lo que ocurre, expresar el malestar y encontrar apoyo. Si buscas un psicólogo para adolescentes, podemos orientarte sobre el profesional y el encuadre adecuados, escuchando también la voz de quien recibirá la atención.

  • Atención presencialEn 15 centros propios
  • Orientación telefónicaSin compromiso
  • Equipo colegiadoColegiación verificable

¿Y si no quiere venir?

Podéis consultar igualmente. La primera orientación sirve para entender qué necesita y cómo plantearlo; no es una forma de obligar a nadie.

Pedir una primera orientación

Un espacio de apoyo psicológico en la adolescencia

Para adolescentes y familias que buscan orientación

Si eres adolescente, no necesitas tener una explicación perfecta de lo que te pasa para pedir información. Si eres madre, padre o tutor, puedes consultar por cambios que os preocupan sin llegar con una etiqueta diagnóstica.

En consulta vemos que, a veces, la familia y el adolescente describen problemas distintos. Escuchar ambas perspectivas no obliga a elegir quién tiene razón: permite comprender qué necesita cada uno y cuál es el foco de la atención.

Diferencias frente a psicología infantil y de adultos

La adolescencia requiere atender al desarrollo, la autonomía progresiva y el papel del entorno. No se trata de trasladar sin más el formato de psicología infantil ni de presuponer el encuadre de atención para adultos.

El acceso y la transición se valoran según las necesidades y las condiciones aplicables, no mediante una edad elegida para esta página.

Un adolescente sentado en una butaca de una sala de consulta, junto a una ventana alta, mientras conversa.

Cuándo puede ayudar la terapia para adolescentes

Estos motivos pueden ser una forma de iniciar la conversación, no un diagnóstico. La valoración permite entender el contexto y decidir qué apoyo tiene sentido.

  • Ansiedad y estado de ánimo

    La preocupación, la tristeza o la irritabilidad persisten y afectan al descanso, las relaciones o las actividades habituales.

    Apoyo para la ansiedad
  • Convivencia y relaciones

    Los conflictos en casa, el aislamiento o las dificultades con amistades se repiten y cuesta encontrar una manera de hablar de ellos.

    Terapia familiar
  • Estudios y adaptación

    La presión académica, la pérdida de interés o los cambios de centro generan un malestar que merece comprenderse en su contexto.

  • Autoestima e identidad

    La autocrítica, la comparación o la inseguridad hacen difícil expresar necesidades y tomar decisiones propias.

    Terapia para la autoestima
  • Pérdidas y cambios familiares

    Una separación, una muerte o una mudanza altera las rutinas y deja emociones difíciles de compartir.

    Terapia de duelo
  • Acoso y rechazo social

    El miedo a ir a clase o a participar puede estar relacionado con situaciones de daño que requieren protección y actuación sobre el entorno, además de apoyo psicológico.

Cómo empieza y se desarrolla el proceso

  1. Primera orientación y encaje del servicio

    Puedes contactar para explicar el motivo de forma breve y preguntar quién debe acudir a la primera cita. Es importante comunicar circunstancias relevantes de acceso o consentimiento sin enviar documentación sensible por canales generales. No es necesario que adolescente y familia hayan llegado a un acuerdo sobre la causa del problema. Sí conviene que se conozca para qué se plantea la consulta y que no se presente como un castigo.

  2. Participación del adolescente en los objetivos

    Los objetivos deben tener un significado comprensible para quien recibe la atención. Pueden partir de una dificultad concreta y revisarse cuando se entienda mejor la situación. Una demanda inicial de los adultos no reemplaza la evaluación ni la participación del adolescente.

  3. Seguimiento y participación familiar

    El seguimiento permite revisar cambios, dificultades y apoyos. La familia puede participar de distintas formas según el caso, sin que eso implique conocer automáticamente todos los contenidos de las sesiones. Cuando la unidad de intervención deba ser la dinámica familiar, se puede valorar un encuadre de terapia familiar. No todos los conflictos alrededor de un adolescente requieren el mismo formato.

Confidencialidad y papel de la familia

Qué debe saber el adolescente antes de empezar

Debes poder preguntar qué información se comparte, con quién y en qué circunstancias. Los acuerdos de privacidad y sus límites deben explicarse de forma comprensible. No ofrecemos una promesa de secreto absoluto.

Cómo participa la familia

La participación se acuerda según las necesidades, el desarrollo y las obligaciones aplicables. Puede incluir aportar información y revisar apoyos, sin convertir la consulta en un informe continuo sobre el comportamiento del adolescente.

Equipo con experiencia en adolescencia

Puedes consultar qué profesionales atienden a adolescentes en el centro que te convenga y cuál es su experiencia con el motivo de consulta. La elección se orienta por la formación, el encaje con la situación y la disponibilidad real.

Antes de empezar, tanto el adolescente como su familia pueden preguntar cómo se organizarán las sesiones, qué información se compartirá y qué participación tendrá cada uno.

Conoce nuestro equipo

Dos butacas enfrentadas junto a una ventana en una sala de consulta vacía, con una mesa baja y una planta.

Solicita una primera orientación

Cuéntanos brevemente qué te preocupa y te ayudamos a orientar el primer paso. No supone ningún compromiso de iniciar un tratamiento.

  1. Revisamos con quién encaja mejor lo que nos cuentas.

  2. Te llamamos para acordar el día y la hora que mejor te vengan.

Modalidad

Centros donde alguien del equipo trabaja esta área.


Contacto preferido
Añadir una nota sobre horarios

  • Te contactamos en horario de consulta, de lunes a viernes.
  • Si otra persona del equipo encaja mejor con lo que necesitas, te lo decimos.

Preguntas frecuentes

¿Puede participar el adolescente en la decisión?

Sí, su perspectiva es relevante. Las condiciones de acceso y consentimiento se explicarán según el caso.

¿Cómo elegir un psicólogo para adolescentes?

Conviene valorar su formación, su experiencia con el motivo de consulta y la posibilidad de que el adolescente participe en los objetivos. En la primera orientación podéis preguntar quién debe acudir y cómo se cuidará su privacidad.

¿Qué papel tiene la familia?

Aporta contexto y puede participar en los apoyos. El formato concreto se acuerda con el profesional.

¿Qué ocurre si hace falta otro recurso?

La evaluación puede indicar coordinación o derivación. No se presupone que este servicio responda a todas las necesidades.

Una adolescente y su madre conversan con una profesional en el mostrador de recepción de un centro de psicología.

No hace falta llegar con un diagnóstico

Cuéntanos qué te preocupa —para ti o para quien acompañas— y valoramos contigo qué profesional y qué centro encajan mejor.

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